Yo me considero un tipo mesurado, ordenado... hasta fome y pragmático, si se quiere; trato de no apostar lo que no tengo o no prometer lo que sé que no puedo cumplir (dije trato, ojo!); por lo general trazo planes bastante realistas, en cuanto a objetivos, plazos y variables a considerar... pero llegado hasta cierto punto, y si se dan las cosas como para tener un margen de error, me permito romper el esquema y hacer un desajuste. De vez en cuando, me doy un lujo, y hago cosas que normalmente no haría. Éste es el caso. Si todo sale bien, debiera estar volando hacia las heladas tierras de Canadá en unas cuantas horas más... y aunque pudiese pensarse que es una locura por viajar para allá en febrero (no tengo vacaciones en otra fecha, así que obligado a jugar al cágate de frío), es más por el hecho de mandarse un viaje largo, lejos y que no me sale barato... o sea, me pude haber comprado un computador nuevo (en vez de la chatarra desde la que escribo ahora), o un autito usado (pero decente)... pero después me iluminé y llegué a la conclusión obvia: tengo toda la vida para endeudarme (y de hecho, sé que lo voy a hacer... si al final no hay otra forma); así que si puedo hacerlo, si tengo tiempo y tengo ganas ¿por qué no?
Ahora es oficial; después de semanas de trámites en la embajada, el banco, mi pega y demases, tengo la visa aprobada y el pasaje en mis manos; recién en este momento lo doy como un hecho, y puedo contarlo (en especial a cierta personilla curiosa que merodea por las casillas de e-mail)
Ahora es oficial; después de semanas de trámites en la embajada, el banco, mi pega y demases, tengo la visa aprobada y el pasaje en mis manos; recién en este momento lo doy como un hecho, y puedo contarlo (en especial a cierta personilla curiosa que merodea por las casillas de e-mail)

No falta quién dirá ¿por qué a Canadá y no al Caribe o qué sé yo donde va todo el mundo? Bueno, yo soy más "rata de ciudad", y no me viene mucho éso de estar echado todo el rato en la playa... me aburro luego... Además, ya he dejado más que claro que odio el calor ... así que un poco de nieve no me hará mal. Lo principal es que quiero afinar un poco el oido, y aprender más inglés (materia en la que considero estar bastante en deuda), así que tomé la opción extrema: o aprendo o me cago de hambre o de aburrimiento (¿será posible?). Además, hace rato me rondaba la idea de ir a Canadá, puesto que la industria audiovisual, gráfica y de software es de muy buen nivel, y a diferencia de los gringos, los canadienses parecen ser bastante más piolas, menos paranoicos y perseguidos, y con un excelente estándar de vida (o sea... está diciendo, hay que puro ir!). Recuerdo hace unos 4 años haber averiguado todos los antecedentes posibles para postular a cuanta beca o curso de multimedia había, pero nunca se dio... y de ahí que ando con las ganas... En fin, ahora veremos qué tan fabuloso es.
Y por lo mismo, escribo este post pensando que va a ser el último en mucho tiempo; no sé que va a pasar de ahora en adelante... a lo mejor me hago un tiempo, me consigo un PC y publico una foto huacha... no sé... algo haré...
Aprovecho de mandar un agradecimiento a Andrea, la muy paleteada compatriota blogger que me ha colaborado con consejos y sugerencias desde el lugar mismo de los hechos... nunca está demás una ayudita, y ella se ha portado un 7...
Sería todo por el momento. Cambio y fuera.