lunes, febrero 19, 2007

Transanfiasco

Hace unos años, mi amigo Renato me comentaba irónico "si a ti te quitan Pedro de Valdivia, estai cagado!". Yo sólo atiné a sonreír, porque sabía que era verdad; la avenida aquella es fundamental para mi funcionamiento diario. Por Peter yo podía llegar al centro de Santiago, y a las comunas de Independencia, Recoleta, Providencia, Las Condes, Macul, La Florida y Maipú, en forma directa y sin tener que moverme demasiado, detalle importante para un simple peatón como yo (léase como "no-tengo-auto-y-no-me-interesa-tenerlo"). Desde el pasado sábado 10 aquello ya no es posible, pero la verdad no me importaba mucho, porque ya había llegado a mi casa el dichoso mapa para entender las nuevas combinaciones, se supone que tenía las cosas medianamente claras para poder desplazarme sin problemas, y tenía buena disposición y ánimo para enfrentar el cambio en el transporte público.

Error.

No contaba con un pequeño detalle… la cantidad y frecuencia de las micros. ¿cómo es posible que una avenida en la que circulaban 10 líneas (130, 352, 353, 375, 379, 611, 620, 637, 638 y 639) se reemplace con sólo una (la 103), con micros chicas, y que pasan tarde, mal y nunca? Y si uno tiene la suerte de "encontrarse" con una, el show es tratar de subirse a la cuestión, y no morir en el intento. De un momento a otro, ir de Providencia a Ñuñoa a las 7 de la tarde es una hazaña similar a la de subirse a un bus en Nueva Delhi o algo así.


Hasta el momento, lo único que funciona es el Metro (ok, la weá se triplicó y ahora es más incómodo que la chucha, pero al menos la porquería existe y anda)… ¿y cómo mierda llego al Metro? ¿ah?

Yo creo entender el nuevo plan de transporte, sé medianamente a lo que aspiran, me preparé revisando los recorridos en el sitio web, estudié el mapa de arriba a abajo, saqué la tarjeta maldita y me preocupé de mantenerla cargada, hinché a mi familia para que hiciera lo mismo, traté de no salir a la calle los primeros días, para ver como evolucionaban los hechos, me propuse tener paciencia y no alegar a la primera cagada y cuando me creí preparado para vivir la experiencia Transantiago… no hay buses! ¿qué pasó con las cuncunas verdiblancas que atravesaban las calles hasta hace unos días? ¿qué cresta pasó? ¿se las robaron ya? ¿no que se habían acabado las mafias en el transporte de pasajeros? Estoy empezando a creer que este plan fue elaborado por el presidente del sindicato de taxistas o por Juanito Mena, el rey de las bicicletas. No le veo otra explicación. Me habría gustado tener un auto esta semana, para ofrecerlo de colectivo… la Navidad anticipada.

En vista de los acontecimientos, estoy pensando seriamente en comprarme un scooter, pero como no lo haría por gusto, sino "chantajeado" y porque en el corto plazo no le veo solución al problema, no sé a quién enviarle la cuenta… ¿a Ricky Lagos? ¿a Germán Correa? ¿al ministro Espejo? ¿a Manuel Navarrete? ¿a Troncalito?

Comentario aparte merecen esos horribles esperpentos de paraderos que pusieron como "estaciones de transbordo"… una cagona lluvia matinal, y quedó claro que las weás no sirven de nada, y que los weones que las licitaron se quedaron con la mitad de la plata mientras se las encargaban al weón que hizo la propuesta más penca. Francamente impresentable.

6 comentarios:

Andres Palma dijo...

Je... tenemos posiciones diferentes en este punto ;-)

Andrés Palma

cecilia dijo...

Msi únicos dramas hasta el momento es que dónde sea que quiera llegar debo primero entrar a la página de transantiago, adiviar dónde pararán las micros, y la olorosa aglomeración de los dias gratis.

Pero fuera de eso, no hay problema.

Pero claro, aqui en la provincia, cada vez que lo menciono, nadie me cree, porque el caos que han mostrado en las noticias queda grabado, tanto asi que nadie pescó el reportaje de la considerable baja en los decibeles en las calles santiaguinas.

Claro, esta visión esta sesgada, porque sólo ocupo este sistemita los fines de semana.

Ánimo!

Moira dijo...

Holaaaaaaaa

Te apoyo :P

El cambio, a la larga, será un gran avance para Santiago. Calles más limpias, más opciones de transporte, menos demora para el pago (¿qué haremos ahora con las monedas de $10? jeje), y muchas otras.

Sin embargo, da mucha rabia que se hayan caído en cosas tan básicas como la entrega de información y la disponibilidad de la tarjeta.

Con respecto a la información, el eslogan era "la información está a un clic de distancia" o algo así... ¿cómo no fueron capaces de ver que el porcentaje de penetración de Internet es bajo y claramente insuficiente para centrar la campaña informativa de un proyecto de esta envergadura? Porque recordemos que el envío de mapas se decidió después (y por lo menos a mi edificio todavía no llegan). ¿Y cómo ***** mandaron a hacer tan pocas tarjetas que el segundo día ya no quedaba ninguna? Y resulta que ahora la gente que no pudo encontrarla debe pagarla por culpa de la poca visión de los cabecillas.

Los recorridos, uff. Para peor, uno ve cómo por providencia pasan 3 micros en 5 minutos... y de la misma línea.

Con respecto a los paraderos, me parece vergonzoso que instalaciones RECIÉN construidas presenten ya este tipo de fallas.

Ojalá que se solucione el problema que tienes con tu único recorrido (igua puedes quedarte unos días en Providencia para evitarte el cachito)...

Besos

Felipeiglesias.cl dijo...

Es que esos paraderos culiaos son demasiado inútiles, yo desde que los vi me pregunté: y por donde chucha escurre el agua del techo?

Tate!

Saludocs, el cerdo sodadano!

Pedro dijo...

que tenis contra Juanito Mena? aunque no lo conozco, se que es pariente mio... eso, en cuanto a tus criticas, te apoyo en parte, yo también soy peaton-sin-auto-y-no-me-interesa-volver-a-tener... también tenía micros pa todas partes, y con mi raja, sigo teniendo... jejejeje
saludos!!!

gonzalo dijo...

oye, a estas alturas no se cm decirle:transantiago, transanfiaco, transtortura, transtortuga, transantiasco, transcagamos...
qen me lo aclara?